Los coches eléctricos nos ofrecen la posibilidad de desplazarnos sin generar emisiones de CO2 durante el tiempo que circulan por carreteras, además de contar con cero restricciones para desplazarse por las grandes ciudades, ofrecen una conducción suave y silenciosa y un precio de recarga mucho más económico, en comparación con el combustible. Sin lugar a dudas, cada vez son más las personas que optan por este tipo de vehículos, y se prevé que de cara al 2030 haya más de 5,5 millones de coches eléctricos en el país. Por todo ello, es momento de considerar la instalación de un punto de recarga para este tipo de vehículos si tienes una empresa. En este artículo te explicamos cuáles son las ventajas. ¡Sigue leyendo!
Mejora de la imagen corporativa de tu empresa y fideliza clientes
Uno de los aspectos más destacados de instalar un cargador eléctrico en tu empresa es que mejorarás la imagen corporativa, demostrando tu compromiso con la sostenibilidad, además de fortalecer la reputación de la empresa ante clientes, inversores y empleados. La instalación de un punto de recarga genera una diferenciación con la competencia ya que los clientes verán un lado práctico y positivo para acudir a tu negocio, en lugar de a la competencia, sobre todo, si se instala un punto de recarga rápido que le permita a los clientes y empleados poder recargar sus baterías en el transcurso de las reuniones. En este sentido, es muy conveniente contar con un instalador profesional, como es el caso de Cargacar: https://cargacar.com/cargador-coche-electrico-empresas. Tal y como puedes ver en su página web, estos profesionales se encargan de toda la gestión, desde la solicitud de los trámites administrativos, hasta la realización de la instalación, como tal. De esta forma, podrás estar completamente tranquilo de que tu instalación cumple con la normativa y supera todos los controles de seguridad.
Beneficios fiscales y subvenciones de tener un punto de carga en tu empresa
Existen ayudas y subvenciones, como el Plan MOVES, que cubren parte del coste de la instalación. Además, las empresas pueden beneficiarse de incentivos fiscales y deducciones en el impuesto de sociedades. La base máxima de deducción hasta el momento —tal y como puede consultarse en la web de la Agencia Tributaria— es de 4.000 € y se constituye por las cantidades satisfechas (en la base de la deducción, por supuesto, no se incluyen las cantidades subvencionadas a través de ayudas públicas). Las cantidades satisfechas para la instalación se consideran las de la inversión en equipos y materiales, los gastos de instalación de los mismos y las obras necesarias para el desarrollo. Como puedes ver, esto te permitirá ahorrar una importante suma de dinero.
Ahorro en costes de combustible y comodidad para los trabajadores
Si la empresa dispone de una flota de vehículos eléctricos, un punto de recarga propio permite reducir gastos en combustible y optimizar el uso de energía con tarifas eléctricas más económicas. Y es que el precio de la electricidad por kilovatio hora (kWh) es mucho más asequible que el del combustible, razón por la cual supondrá un ahorro considerable para tu negocio, en estos casos. Por supuesto, en otros casos, el ahorro se refleja a nivel particular, ya sea para ti como propietario, como para el de los trabajadores o clientes. Y es que contar con estaciones de carga en el lugar de trabajo permite a los trabajadores con vehículos eléctricos recargar mientras cumplen su jornada laboral, evitando desplazamientos innecesarios a puntos de carga públicos. Esto aumenta la satisfacción y motivación del equipo, mejorando el ambiente laboral y fomentando otros aspectos. Además, ofrecer este servicio puede ser un incentivo adicional para atraer nuevos empleados, especialmente aquellos comprometidos con la sostenibilidad y la movilidad eléctrica.
Generación de ingresos con el punto de recarga
La empresa puede generar, así mismo, nuevos ingresos al cobrar por las recargas de los vehículos eléctricos, facturando por kWh, por tiempo de recarga o, por ejemplo, creando una tarifa plana a un precio concreto para los propietarios de vehículos eléctricos.
Cumplir con la normativa
Recuerda, así mismo, que según la ITC-BT-52 es obligatorio garantizar como mínimo una estación de recarga por cada 40 plazas de aparcamiento, así que, si el parking de tu empresa llega a esta cifra, la instalación del punto de recarga te permitirá cumplir con la normativa y evitar problemas legales.
Contribución a un futuro más sostenible
El punto de carga de vehículos eléctricos, además, te ayuda a mostrar tu compromiso con la sostenibilidad, de acuerdo con los valores de tu empresa. Al facilitar la transición hacia la movilidad eléctrica, la empresa contribuye activamente a la reducción de emisiones contaminantes y a disminuir la dependencia de combustibles fósiles, ayudando a mejorar la calidad del aire y promoviendo un entorno más limpio. En conclusión, incorporar esta tecnología en una empresa no solo mejora su impacto ambiental, sino que también refuerza su competitividad, optimiza costos y atrae nuevas oportunidades de negocio. Apostar por la movilidad eléctrica es una decisión rentable y sostenible a largo plazo.

