El miedo al dolor que se puede sentir en las visitas al dentista puede ser un problema por la ansiedad que genera y por el abandono que puede propiciar ese miedo en cuanto al adecuado mantenimiento de la salud bucodental.
Gracias a Sedalux y a su pionero servicio de anestesia aplicada a la odontología, es posible sacar de la ecuación el miedo al dolor. ¡Se acabó ir al dentista con miedo!
Sedación consciente en odontología: ¿qué es?
La sedación consciente permite que el paciente que acude al dentista no experimente dolor. Esa inhibición del dolor se lleva a cabo sin que el paciente pierda la consciencia y, por tanto, mantenga en todo momento el contacto con la realidad.
Al paciente le permite tener un mayor control de lo que sucede alrededor, siendo consciente de todo cuanto sucede a su alrededor, mientras que es tratado y explorado por el equipo de odontólogos profesionales para que disfrute de la mejor salud bucodental.
Gracias a las ventajas de la sedación consciente, es posible que los profesionales odontólogos tracen un plan de tratamiento y recuperación más eficaz, sin necesidad de dilatar las sesiones por el dolor y las molestias que experimenta el paciente, y dándole la mayor tranquilidad en cuanto a la aplicación de tratamiento.
La sedación consciente se caracteriza por el empleo combinado de un sedante y un anestésico. El sedante permite al paciente entrar en un estado de relajación paulatino pero constante, mientras que el segundo es el que realmente se encarga de bloquear todas las señales neuronales responsables de la transmisión del dolor.
Cómo se administra la sedación consciente en odontología
¿Cómo funciona la aplicación intravenosa de la sedación consciente? Basta con una punción para que la combinación de anestésicos y sedantes empiece a ser asimilada por el cuerpo. Es muy eficaz a la hora de bloquear las señales neuronales que causan el dolor, la recuperación es extraordinaria y permite hacer vida normal tras los efectos. Además, la punción apenas causa dolor, ya que se lleva a cabo siempre en los tejidos blandos, reduciendo todo lo posible las molestias durante el proceso.
En cuanto a la administración inhalatoria de la sedación consciente en odontología, se lleva a cabo gracias a una mezcla de gases que, al ser respirados, producen el mismo efecto sedante en el paciente. Una buena opción es apostar por esta vía de administración para aquellos casos en los que el paciente siente pánico por las agujas.
Al igual que en la sedación consciente intravenosa, la recuperación es excelente y se produce en la propia clínica odontológica. No obstante, siempre es recomendable hacer un seguimiento en la clínica para comprobar que el paciente se recupera adecuadamente de los efectos de la sedación consciente.
Ventajas de la sedación consciente en odontología
De lejos, la sedación consciente es la mejor forma de poner punto y final al dolor en las visitas al dentista y evitar la sensación de miedo que se experimenta en muchos casos al entrar a la consulta del odontólogo. Gracias al empleo combinado de los sedantes y los anestésicos, es posible no solo ofrecer al paciente una alternativa eficaz para poner fin al dolor, sino que se le induce a un estado de relajación que combate precisamente los nervios previos con los que muchas personas acuden a la consulta de su dentista.
Otra de las ventajas de la sedación consciente en odontología es su vía dual de administración. Se puede aplicar por vía intravenosa, o bien a través de inhalación, en función de lo que el anestesiólogo cualificado valore y dependiendo de ciertos factores que han de ser tenidos en cuenta, que varían de paciente a paciente, y que pueden hacer que una vía de administración sea más recomendable que otra.
Es importante tener en cuenta que, tal y como explica el equipo de Sedalux en https://sedalux.es/tu-mundo-sin-dolor/dentistas/, todo aquel que ha sufrido en el pasado una mala experiencia con el dentista ha acabado por desarrollar odontofobia o miedo al dentista. La sedación consciente en odontología, además de suprimir el mismo dolor, ayuda a acabar con ese pánico desarrollado a raíz de una experiencia traumática, mejorando la calidad no solo del tratamiento, sino del estado del propio paciente.
Una ventaja importante de la sedación consciente aplicada en la odontología es que mejora el seguimiento de posibles infecciones e inflamaciones, además de mejorar el tratamiento del dolor postoperatorio y el seguimiento de posibles infecciones y procesos inflamatorios.
Otro punto a favor de la sedación consciente en odontología es que facilita enormemente la unificación terapéutica al permitir agrupar en una sola sesión varios tratamientos. Eso, además de ser un alivio para el paciente, permite tratar las dolencias cuanto antes y llevar a cabo el seguimiento de todos los procesos aplicados, mejorando el pronóstico del paciente y evitándole más desplazamientos a la clínica de los necesarios.
Cabe mencionar que la sedación consciente no es lo mismo que la anestesia local. Mientras que en ésta solo se administran anestésicos, que cumplen con su función de bloquear las señales neuronales del dolor, no inducen al paciente a entrar en un estado de relajación. Y eso es justo lo que muchas veces se necesita para mejorar la experiencia del usuario, y es lo que diferencia a la sedación consciente: que, además de ser eficaz para combatir y neutralizar el dolor, supone un recurso útil para alcanzar el estado de relajación que se necesita para aplacar el miedo al dolor que se puede experimentar antes y durante la visita al dentista.

